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La respuesta es muy sencilla: las impresoras solo reconocen los cartuchos originales de su marca porque quieren vender los que comercializan ellos. Continuamente crean mejoras tecnológicas de impresión, pero anclan esos progresos y avances a los productos propios de su casa.
Lógicamente, Epson recomienda para sus impresoras los cartuchos creados para ellas. Son una fábrica, una empresa y quieren vender, lo normal en un mercado con competencia.
Los usuarios, al introducir en la impresora un cartucho de otra marca, a veces, no siempre, bloquean la máquina, porque detecta que no es la original creada para ella, no la lee y se protege dando un error en el sistema.
Aunque en los cartuchos ponga que es compatible, cada vez son más los fabricantes que se defienden y aseguran sus productos de esta manera. Por eso, las impresoras no los reconocen y no funcionan.
Hay veces que sí que reconocen los cartuchos compatibles y el problema se puede solventar. En estos casos solo habría que:
1. Limpiar el conector o chip
Limpiar el conector o el chip para que la impresora lo pueda reconocer. A veces, la suciedad o incluso que venga mal pegado, puede hacer que la impresora no lo lea. En este caso, recomendamos limpiarlo con un algodón y un poco de alcohol para que vuelva a hacer contacto.
Y si lo que sucede es que está mal pegado, o despegado, lo que hay que hacer es centrar el chip de nuevo, asegurándonos que esté perfectamente pegado para que funcione correctamente.
2. Mala colocación del cartucho compatible
Muy sencillo de solucionar. Sólo tendríamos que volver a sacar, colocar y asegurarnos hasta oír un clic de fijación.
3. Cartucho rellenado
Un tercer caso, muy habitual cuando rellenamos un cartucho por haberse terminado el anterior y la impresora Epson no lo reconoce como válido.
Sucede porque la impresora lleva incorporado en el chip un contador de páginas y se bloquea pensado que no hay tinta, cuando nosotros sabemos que sí la hay o acabamos de poner el consumible.
Epson, para proteger el cabezal de impresión, hace que los chips limiten el número de copias. El fabricante nos lo explica diciendo que es para proteger el cabezal, ya que si dejase que la maquina imprimiese sin tinta en el depósito se podría dañar de manera irreparable.
Si esto sucede, hay que recordar que no hay ningún fallo, ni problema, que todo está bien pero, para que la máquina imprima, sólo hay que seguir estos pasos para guiar a la impresora en su lectura y que no de error:
- Sacar el cartucho.
- Apagar la impresora.
- Volverla a encender sin colocar los cartuchos.
- Colocarlos uno a uno: primero el cartucho negro, cerrando la puerta de acceso y, una vez que la impresora requiera el resto de consumibles, colócalos uno a uno siguiendo el mismo proceso.
Una manera eficaz de que la impresora reconozca sus cartuchos compatibles, sería la de desactivar el monitor de estado de Epson. Para ello, lo que haremos será:
- Ir a Inicio, de ahí al Panel de control del ordenador.
- Hacer doble clic en Impresora.
- Clic derecho en el icono de la impresora Epson y seleccionar Preferencias de la impresora.
- Hacer clic en la opción de Velocidad y progreso e ir a la caja del monitor de la impresora Epson.
- Seleccionar la casilla de desactivar el monitor de estado Epson para apagar el monitor de tinta.
- Y guardar, cerrando todas las ventanas.
De esta manera, deberíamos haber solucionado las posibles incompatibilidades. Importante también desactivar la casilla de actualizar automáticamente si se va a utilizar cartuchos compatibles.
Como vemos, algunos de los errores que ocurren al instalar un cartucho pueden solucionarse.
Solo hemos de asegurarnos de que los cartuchos sean compatibles, que estén en buen estado y bien colocados siguiendo los pasos adecuados para que la máquina los reconozca. Así de fácil.
